En Manabí existen miles de propiedades que no llegan al mercado formal porque: Los propietarios no saben cómo comercializarlas. Las inmobiliarias pequeñas no cuentan con tecnología. Los estudiantes aprenden teoría, pero tienen poca práctica con clientes reales. Los inversionistas carecen de información confiable y centralizada. La universidad puede gestioanar un espacio donde los estudiantes puedan desarrollar competencias comerciales en un entorno real antes de graduarse.
Se crearía una bolsa oficial de propiedades donde puedan publicar: docentes, graduados., con espectativas de crear alianzas constructoras y privadas y gestionar sus propiedades. Los estudiantes serían quienes comercialicen esos inmuebles bajo supervisión docente. Esto convierte las prácticas en experiencias reales.