¿Por qué? Porque un observatorio normalmente se limita a recopilar y analizar información. En cambio, un centro o un laboratorio de innovación puede: Investigar escenarios climáticos para el turismo. Diseñar estrategias de adaptación económica, como las unidades productivas familiares sustentables de su vivienda. Incubar emprendimientos turísticos alternativos. Capacitar a comunidades y empresas. Formular proyectos para captar fondos internacionales. Generar indicadores de resiliencia turística. Involucrar a estudiantes en proyectos reales de aprendizaje e investigación.