El proyecto busca reducir el consumo de productos ultraprocesados en comunidades rurales de Manabí, considerando sus efectos en la salud, el ambiente, la economía local y el patrimonio alimentario. Desde un modelo de economía circular, se promueve la reducción de residuos, la reutilización de materiales y el fortalecimiento de la producción, el patrimonio y el consumo de alimentos locales.