Los estudiantes crean campañas mientras una IA desarrolla otra propuesta para el mismo cliente. Al finalizar ambas soluciones se comparan utilizando métricas de creatividad, impacto, viabilidad y valor para el usuario. Con esta actividad no se busca determinar si la IA "gana", sino identificar cómo combinar el criterio humano y la inteligencia artificial para obtener mejores resultados.