los estudiantes podrían desarrollar un Copiloto Inmobiliario impulsado por IA que acompañe todo el ciclo comercial. Este asistente integraría información del CRM, bases de datos geográficas, indicadores del mercado y criterios ESG para sugerir estrategias de venta, identificar riesgos, generar material de marketing, preparar reuniones con clientes y proponer acciones de seguimiento.
Cada recomendación debería ser revisada y validada por el estudiante, fortaleciendo su pensamiento crítico, el uso ético de la inteligencia artificial y la capacidad de ofrecer un servicio profesional centrado en las necesidades del cliente. Este enfoque posicionaría al laboratorio como un espacio de formación en competencias digitales avanzadas, alineadas con la transformación del sector inmobiliario y las tendencias internacionales en PropTech.